Ago 29

El arte japonés de ukiyo-e: “pinturas del mundo flotante”

   El arte japonés de ukiyo-e se desarrolló en la ciudad de Edo (actualmente Tokio) durante el periodo Tokugawa (1600-1868), en el que los sogunes Tokugawa gobernaron Japón e hicieron de Edo la sede del poder. También se produjo en las ciudades de Osaka y Kioto. La tradición ukiyo-e, que se basaba en la impresión xilográfica o técnica de grabado en madera, continuó en el siglo XX. Como indica la expresión “mundo flotante”, el ukiyo-e, con sus orígenes en la cosmovisión efímera del Budismo, capturaba la dinámica fugaz de la vida urbana contemporánea. Hay que decir que aunque eran asequibles y satisfacían los gustos de la “gente común”, estos grabados tienen detalles artísticos y técnicos de una gran complejidad y belleza. Sus temas comprenden retratos de cortesanas y actores, literatura clásica, teatro Kabudi, barrio de los placeres de Edo o escenas cotidianas. También está muy representado el realismo a través de los paisajes típicos de Japón, como son los volcanes, las costas, escenas con viento, montañas, etc. Los colores son variados e intensos, tratados a través de dibujos nítidos y seguros donde el humor y la ternura caracterizan al tratamiento de los temas. Hay que añadir que en la elaboración de los grabados existía una estrecha colaboración entre el pintor, el grabador, el impresor y el editor.

   El principal material para elaborar la impresión xilográfica del ukiyo-e es la madera, la tabla en la que se realizaban estas estampas debía ser dura y de textura fina para conseguir una impresión uniforme. Las maderas más adecuadas para obtener ese resultado son las de cerezo o manzano, aunque los artistas japoneses utilizaron casi exclusivamente el cerezo para sus creaciones durante la etapa Edo. Por otro lado, los preciosos colores de estas estampas japonesas estaban basados en tintas de acuarela hechas con una mezcla de pigmento y pasta de arroz.

   Alrededor del año 1850 los artistas europeos descubrieron los grabados de ukiyo-e, que fueron de una gran influencia para los impresionistas. A partir de esa fecha las relaciones comerciales de Occidente con Japón mejoraron, lo que dio lugar a una apertura del país nipón con respecto a sus costumbres y, en este caso, a su arte, dando lugar al descubrimiento de estas bellas estampas de la vida cotidiana de la clase burguesa. Las Exposiciones Universales de finales del siglo XIX en Londres y París contribuyeron notablemente a este intercambio cultural. Muchos pintores del momento se vieron muy influenciados por las técnicas utilizadas en el ukiyo-e  y las escenas que representaban, algunos de ellos fueron  Edgar Degas, Claude Monet o Vincent van Gogh. 

Estos grabados de “El arte japonés” han sido extraídos de la colección de la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España.

©ReyesLucena

1 comentario

    • Francisco on 19 mayo, 2017 at 10:01
    • Responder

    Preciosas estampas…..Pude ver una exposición en Palencia sobre este tipo de arte y verlo en persona impresiona por la calidad de los dibujos y la carga emocional que los colores transmiten….Una maravilla.

    Besos.

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